ella recorre la escalera.
Mis ojos recorren la escalera,
yo, recorro la escalera.
La luz la recorre a ella,
no hay nadie recorriendo la escalera,
pues, ahora por fin, yo recorro la cortina.
La luz ya no recorre la habitación.
Yo, la recorro.
¡No a la luz, ni a la cortina, ni a la escalera!
La recorro a ella.
LA
