26 junio 2009

¿Tu mirada?

Eterna,
de luz plagada.
Hermosa,
brillando serena.
Profunda,
llegando a mi centro.
Cálida,
calmando el frío.
Apacible,
rompiendo el silencio.
Apasionada,
llenando de historias.
Tú mirada.
Tu mirada ya no es tuya.
Me la robo,
ahora es mía.

Hoy para mí, un regalo.

Hoy sin darme cuenta,
entraste en mi corazón.
Es confuso e inexplicable,
hasta inesperado,
pero es y no puedo remediarlo.
Hoy por primera vez,
doy sin esperar nada a cambio,
sin ofrecer más de lo que puedo, 
vaya, sin siquiera pensarlo.
Doy por que me place,
sólo por eso,
y recibo de tus manos,
cálido alivio.
 Y de tus labios,
infinitos besos.