Es como si los guionistas del destino le dieran una segunda oportunidad a sus personajes.
¿O será que se les acabó la inventiva y decidieron repetirse?
No lo creo del todo.
Yo creo que aún cuando el pasado vuelve.
Ya no somos los mismos.
Ya no miramos igual.
Incluso el caminar, es más sereno, más certero.
Inevitable es sentir en cada paso el camino andado.
¿Será cierto que nunca podremos volver a ver una película por primera vez?
No lo creo, morimos y renacemos a cada instante.
Por ello, aunque algunas vez mis labios hayan tocado los tuyos.
¿No son los labios de dos personas que ya no existen?
Hoy me permito reconocerme en alguien que fue muchas cosas en mi otra vida.
En mis otras vidas, una en la que fuimos amantes.
¿Hoy compartiremos la piel, un beso, la vida qué se yo?
Igual sólo buscamos dar un cierre.
A millones de intensos instantes.
A una vida que anduvimos juntas,
Que se volvió herida que un día cerró.
Hoy se apareció el pasado en mi puerta.
Para llenarme de caricias y risas.
Es demasiado tentador.
El baile de dos almas que hoy se reconocen
Pero que al final bailaron juntas en una vida que ya no existe.
¿Quién podría negarse a echarse un baile?
Igual sólo buscamos dar un cierre.
A millones de intensos instantes.
A una vida que anduvimos juntas,
Que se volvió herida que un día cerró.
Hoy se apareció el pasado en mi puerta.
Para llenarme de caricias y risas.
Es demasiado tentador.
El baile de dos almas que hoy se reconocen
Pero que al final bailaron juntas en una vida que ya no existe.
¿Quién podría negarse a echarse un baile?
