Decálogo de una gorda
1.Cuida tu SALUD,
Ya sabes, ¡Chécate, mídete, muévete! (cantando)
Checa diario, ¿qué tal va tu gordofobia internalizada?
Mídete en tus palabras, ¡es bien cabrón pero a quien peor tratamos es a nosotras mismas!
Muévete de lugares donde no te respeten y no te ayuden en tu proceso de sanación.
2.Haz una DIETA ESTRICTA
De besos, caricias, risas, vinos, café y galletitas con las amigas. De comer lo que nos plazca, a libre demanda. Disfrutando, chupando nuestros dedos. Sin pena. Porque, no hay nada más sensual que una gorda disfrutando.
3.EJERCITA
Diariamente tu voluntad, hasta crecer el músculo de la libertad. ¿Cómo? Viviendo y generando historias en las que tú eres la protagonista.
Sugiero una ardua rutina diaria de toqueteo y autotoqueteo. Porque las gordas también deseamos y amamos y nuestros cuerpos están hechos para disfrutarlos.
Disfrutar nuestras carnes, vastas, redondas, suaves, gordas, deliciosas.
Ejercitar todos los días el amarnos de los pies a la cabeza.
Se los recomiendo, ¡es delicioso e inacabable!
4.Busca siempre EMBELLECER,
Tu cerebro, con pensamientos, ideas propias, posturas, poemas y las palabras de otras personas poderosas, gordas, prietas, diversas, marginadas, locas y grandiosas, como tú y como yo. Ya no estás sola, hoy somos manada.
5. Fomenta el AMOR PROPIO
Este punto es complicado, porque eso del amor propio suena como a cuento que nos han repetido hasta el cansancio, el tesoro después del arcoíris sin ver el arcoíris, en resumen ese amor propio inalcanzable, que nos vendieron son los papás.
¿Porqué si nos enseñaron que el amor no duele, no lastima no daña, al contrario nos fortalece?
Entonces pretenden qué el amor propio de aquellas con cuerpos gordos consista en mutilarnos, privarnos de la felicidad, aborrecernos y desear desaparecer, si no los kilos “extras”, desaparecer del mundo.
6. Sé GRACIOSA Y SIMPÁTICA
Con quien te de la gana y no tratando de buscar aprobación o aceptación compulsivamente con todes. Las gordas podemos ser profundas, meditabundas, furibundas, vagabundas y ¡está bien!
7. Usa ROPA ADECUADA
Por respeto a ti misma, si vas a la playa; ¡Ponte un pinche short, un traje de baño, un bikini! ¡Hace calor! Dejemos de envolvernos en lugar de vestirnos. Dejemos de escondernos tras los trapos. Y si nada te viene, tu piel desnuda te ajusta perfecto y va acorde a cualquier ocasión.
8. Rodéate de AMIGOS DELGADOS (y/o qué hayan logrado adelgazar)
Adelgazar sus prejuicios, se nos olvida que lo único que tenemos es hoy y solemos desperdiciarlo escuchando otras voces y no la de nuestro cuerpo y nuestro corazón.
Pero cuando tu voz falla siempre es bueno tener a la mano gente que te recuerde la libertad.
9. COME MENOS
Nunca se me había ocurrido. Comer menos, sí comer menos mierda, menos violencia y no mamar, de ser necesario, vomita, pero vomita lo que te caga, lo que te daña. ¡no te lo tragues! Porque todas queremos perder peso, ¿qué no? Pero peso social. ¡Suéltalo! Logra tus sueños y no los mandatos. Deja de cargarlos para ser libre y flotar por el cielo infinito de las posibilidades. Sí las gordas también podemos flotar y ser ligeras si nos lo permitimos.
10. Sé DISCRETA
Incomoda con tus ideas, con tu cuerpo, con tu voz. Ocupa el mayor espacio posible y lo más importante, no te conformes. Pon tus anhelos lejos, más lejos. ahí donde crees que no podrías alcanzarlos. Como tip, pon al lado de tus anhelos un chocolate, no sirve para nada, pero después de tanto batallar, ¡qué hambre! O, mejor pon un pastel, porque si llegaste hasta acá, te abrazamos, hermana lograste cumplir el decálogo de una gorda. ¡Y eso, hay que celebrarlo!
