entraste en mi corazón.
Es confuso e inexplicable,
hasta inesperado,
pero es y no puedo remediarlo.
Hoy por primera vez,
doy sin esperar nada a cambio,
sin ofrecer más de lo que puedo,
vaya, sin siquiera pensarlo.
Doy por que me place,
sólo por eso,
y recibo de tus manos,
cálido alivio.
Y de tus labios,
infinitos besos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario