Ya no me emocionas.
Ya no me haces vibrar.
Nada me gusta lo suficiente,
como para arriesgar mi estabilidad.
Mi paz.
Ya no me ilusionas.
Ya no me apasionas.
Ya no me revolucionas.
Ya no me erosionas.
Ya no me corrosionas.
Ya no me lesionas.
Sin embargo, héme aquí
Escribiéndote y pensándote

No hay comentarios:
Publicar un comentario