Da mucho miedo y a la vez curiosidad, emoción. Son personas que sanan y ayudan a cerrar ciclos o que vienen a remover heridas que creías sanadas y descubres, con un sólo toque, que aún duelen, supuran.
Pero, aún así sanan. A veces duele. Sanar y crecer duele. Al principio.
Después ya no, porque deja de vivir dentro de ti lo podrido y lo insano.
Aunque te vacías, ya está en ti saber de que vuelves a llenar los huecos. Si creces flores y suculentas en las heridas o las vuelves a llenar de la misma mierda. La mierda es abono, espero que a partir de éste momento (y con tanta mierda a cuestas), mejore mi mano para crecer vida y llenar todo de verde y hacer mi propio edén.

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