al ver el atardecer,
al escuchar las olas del mar.
Nuestro mar sigue aquí.
Recuerdo el contraste de tu piel,
dorada por el sol y tus tetas retozando libres, juguetonas, para el deleite de mis ojos.
Tu sonrisa, enorme y franca.
Esa sonrisa que, haciendo equipo con tus ojos de almendra, con un gesto decían; "te amo"
Recuerdo perderme dentro de ti,
recorrerte y acariciarte como a las cuerdas de mi guitarra.
Recuerdo, el aire del ventilador rozando mi espalda.
Me recuerdo maravillada con tu sexo, concha de mar, arrecife de coral.
Qué ganas de bucear y deleitarme con la espuma de tus olas.
Nuestro mar sigue aquí,
ese recuerdo jamás se irá, no se repetirá.
Es nuestro, como el sol y la lluvia, la tormenta de mosquitos, el rescate del sombrero y las risas al bailar.
Los amo, a ti, a los recuerdos, a mí, a la que fui y a la que soy sin ti.

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