Tengo temor de mis sueños,
de que aparezcas en ellos.
En cambio yo,
me he permitido visitarte en los tuyos.
<Lo siento, te extrañaba>
Me aterra saberme tan necia
y a ti tan intensa.
Tiemblo al pensar
que esto no lo decido yo,
ni tú.
Que es y punto.
Aún así, veo venir la locura,
terremoto de amor que no avisa.
Y sigo sin buscar la ruta de evacuación.
Me aterra pensar que,
he añorado tu piel,
sin tocarla siquiera.
Me hice la promesa de tus labios
y ésa promesa sí me aterra cumplirla.
Después de todo,
nunca estamos preparados
para un sismo de tal magnitud.

No hay comentarios:
Publicar un comentario